24 de octubre de 2013

¿Qué es la hiperplasia benigna de próstata o próstata grande?


En general, cuando pensamos en problemas relacionados con los genitales masculinos tendemos a referirnos a disfunciones sexuales. La impotencia y la eyaculación precoz son, efectivamente, dos de las enfermedades más comunes en los hombres, con una prevalencia que oscila entre el 30% y el 40 % a nivel mundial. Sin embargo, los especialistas alertan sobre el avance de otras patologías que reciben menos atención. Tal es el caso, por ejemplo, de la hiperplasia benigna de próstata. Gracias a la campaña "Movember" en 2012 y otras iniciativas similares promovidas por las autoridades sanitarias, la población masculina es cada vez más consciente de la necesidad de someterse a revisiones periódicas para evitar que algunos síntomas propios de la madurez se compliquen y evolucionen de modo indeseado. La prevención del cáncer de próstata es clave en la estrategia de salud pública aplicada al hombre. Le dedicamos un capítulo especial a la hiperplasia benigna. ¿Qué es y por qué se produce?

Cuando la próstata llama nuestra atención
Hasta no hace mucho, la próstata no era más que una glándula pequeña, del tamaño de una nuez, que de vez en cuando daba la lata a los hombres mayores. Apenas se prestaba atención a su correcto funcionamiento hasta recibir este tipo de señales de alerta. Por otra parte, éstas se entendían como un aspecto inevitable del envejecimiento, por lo que se asumían con una cierta resignación. Pero la investigación ha revelado que esta glándula situada enfrente del recto y que forma parte del aparato reproductivo masculino puede llegar a complicar la salud del hombre si no es objeto de un seguimiento adecuado. La próstata crece a medida que aumentan los niveles de testosterona en el organismo, ralentizándose su crecimiento a partir de los 20 años. Sin embargo, a partir de los 60 suele darse un nuevo repunte en su tamaño, derivando en dificultades de diverso grado a la hora de orinar, por ejemplo. La hiperplasia benigna de próstata se define, así como el agrandamiento de tipo no canceroso de esta glándula. 

Síntomas y tratamiento de la hiperplasia benigna de próstata
El aumento del tamaño de la próstata tiende a provocar una mayor presión en la musculatura de la vejiga, por lo que sus síntomas suelen estar relacionados con complicaciones al miccionar. Las principales son: dificultades para liberar la orina, sensación de no poder descargar la orina por completo, micción con dolor, necesidad constante de ir al baño, incontinencia urinaria. La hiperplasia benigna de próstata no constituye en sí misma un riesgo para la salud del hombre, aunque puede llegar a condicionar el desarrollo de su vida diaria si no se diagnostica a tiempo. Para ello, se requieren varias pruebas complementarias. Un tacto rectal ayudará a determinar su la próstata está agrandada, detectando también posibles nódulos que indiquen un desarrollo cancerígeno o una infección. Una ecografía o una citoscopia servirá para medir la acumulación de orina en la vejiga. Para su tratamiento suelen recetarse los llamados bloqueadores alfa, que relajan los músculos de la zona y aumentan la capacidad de retener la orina. la cirugía es la alternativa, ya sea a través de procedimientos no invasivos o de intervenciones abiertas.  

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