1 de octubre de 2013

El acné, también cosa de hombres


Adolescencia y acné parecen estar inevitablemente unidos. Y es que esta patología dérmica afecta a un elevado porcentaje de jóvenes entre 12 y 18 años. La gran prevalencia del acné -que se presenta en hasta un 80% de la población en dichas edades- no disminuye ni un ápice el impacto psicosocial que tiene en quienes lo padecen. De hecho, suele convertirse en un factor clave en el desarrollo de problemas emocionales y fobias sociales. Las manifestaciones más severas de acné pueden, pues, condicionar de forma definitiva su rutina diaria. Esta infección de la piel suele ser temporal y tiende a remitir o a hacerse cíclica. Los avances en medicina y cosmética nos han permitido combatirla de forma eficaz, consiguiendo reducir el impacto de sus brotes y sus marcas. A pesar de que tendamos a asociar el acné con la pubertad y las mujeres, no hay que olvidar que también es cosa de hombres. Veamos en qué medida y cómo combatirlo. 

¿Por qué se produce el acné?
El acné no es ni más ni menos que el resultado de una infección de las glándulas sebáceas. El exceso de grasa en las mismas pueden hacer que los poros de la piel se saturen, tapándose los folículos. No es fácil determinar las causas del acné, aunque en muchos casos se asocia a factores hereditarios. También depende del estrés y de las hormonas. De hecho, es por ello por lo que esta afección es más común en la adolescencia, una de las etapas de nuestro desarrollo en que se producen más cambios hormonales. En general, el acné suele presentarse en zonas localizadas como la cara, el cuello, la espalda, el pecho o los hombros. 

Buscando tratamiento para el acné
Esporádicamente, el acné puede reproducirse en la edad adulta. Si ése es tu caso y los granos en tu piel se han convertido en una desagradable constante para ti, no desesperes. Esta infección puede combatirse, limitando los daños en tu piel. No tendrás que seguir haciendo imposibles para afeitarte sin dañar todavía más tu rostro ni tendrás que usar jerséis de cuello vuelto para disimular ese brote en la zona de tu pecho. Los dermatólogos recomiendan seguir una serie de pautas esenciales para aliviar el acné. Es importante, por ejemplo, mantener una correcta higiene de las zonas afectadas. Limpiándola por la mañana y por la noche, así como después de realizar ejercicio físico, se consigue mejorar el estado de los poros. A pesar de que la tentación sea enorme, no es conveniente tocarse las áreas infectadas. A la hora de afeitarse es mejor usar agua y jabón antes de aplicar la crema habitual, consiguiendo así ablandar la barba y mejorar el apurado. El sol es uno de los peores enemigos del acné, ya que algunos medicamentos específicos para su tratamiento pueden desencadenar reacciones cutáneas en caso de exposición prolongada. ¡Toma buena nota y líbrate de los granos!

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