15 de octubre de 2013

Ranking de las enfermedades que acomplejan a los hombres


La salud es uno de las mayores fuentes de preocupación. Y es que nuestro bienestar físico y emocional condiciona enormemente el desarrollo de nuestra rutina diaria. Por eso, solemos acudir al médico o especialista de turno cuando comenzamos a percibir algún tipo de molestia. Al menos eso es lo que deberíamos hacer, aunque está demostrado que en este caso del dicho al hecho va un trecho. En la práctica no siempre reaccionamos con tanta rapidez. Entre los factores que nos impiden hacerlo se encuentra la vergüenza. No en vano, todavía siguen muy vigentes determinados tabúes que afecta, sobre todo, a la salud sexual del hombre. Veamos cuáles son las patologías que más acomplejan al sector masculino.  

Enfermedades comunes, complejos extraordinarios
1.- Disfunción eréctil o impotencia sexual. Los problemas de erección se llevan sin duda la palma en la lista de las enfermedades que más les cuesta a los hombres poner en conocimiento de un médico. El concepto tradicional de la masculinidad, tan ligada al rendimiento sexual tiene mucho que ver en ello. Precisamente por eso, la disfunción eréctil sigue estando infradiagnosticada e infratratada. Ya sea de raíz psicológica o física, es importante acudir a un especialista que determine cuál es el mejor tratamiento para conseguir que el paciente pueda recuperar su calidad de vida.
2.- A la zaga de la anterior va la eyaculación precoz. La imposibilidad de controlar el reflejo eyaculatorio, alcanzando el orgasmo casi al inicio de la relación sexual tiende a frustrar al hombre que la sufre. Además, este problema suele convertirse en todo un obstáculo dentro de la vida en pareja, por lo que es recomendable buscarle una solución médica adecuada y consensuada por ambos. 
3.- Vello en la espalda. Muchos hombres presentan una cantidad excesiva de pelo en esa zona. A pesar de que normalmente puede ocultarse, hay espacios como piscinas y playas en los que es inevitable descubrir el torso. El hirsutismo masculino no es común, pero puede manifestarse de esta forma. A pesar de no ser una enfermedad grave, sí suele afectar a la autoestima del hombre.
4.- Sudoración excesiva. El sudor en las axilas y la espalda puede convertirse en un problema real cuando además se complica con mal olor. Manchas de humedad en la ropa o camisas literalmente empapadas son algunas de las manifestaciones externas de la hiperhidrosis. 
5.- Flatulencias. A pesar de que no sea una cuestión exclusivamente masculina, sí es más común en los hombres que en las mujeres. La dieta y los hábitos diarios tienen una gran influencia en los gases. Aunque algunos hombres no tengan mayor reparo en ello, para otros muchos supone un verdadero trauma. 
6.- Ronquidos. Es, sin duda, el pan de cada día de miles de hombres -y sus parejas-. No existe una causa única que motive estos desagradables sonidos durante el sueño, si bien en muchos casos están relacionados con cuadros de apnea. Es recomendable buscar ayuda médica para determinar el origen de los ronquidos e intentar combatirlo. Así se evitarán complicaciones mayores como dolores de cabeza crónicos, problemas de memoria o falta de descanso. 
7.- Mal aliento. Depende directamente del tipo de dieta que se siga, así como de diferentes problemas bucales como infecciones en las encías o las vías respiratorias, problemas gastrointestinales, enfermedades renales o del hígado y el tabaco. Cepillarse los dientes con frecuencia y usar hilo dental pueden mejorar la situación, aunque no atacan directamente sus causas. 
8.- Calvicie. La pérdida de cabello es una de las patologías que más complejos genera a los hombres. Ya sea por causas genéticas, por el estrés o por el uso de determinados medicamentos, casi un 50% de la población masculina de nuestro país es susceptible de quedarse calva. A pesar de que existen numerosos productos cosméticos que prometen mejorar sus síntomas, la efectividad de los mismos suele ser muy limitada. Se recomienda recurrir a tratamientos médicos con resultados probados como Propecia, por ejemplo.  


¿Y a ti qué te preocupa?

10 de octubre de 2013

¡Apúntate a "Stopober" y deja de fumar ya!


¿Estás decidido a dejar de fumar pero no sabes muy bien por dónde empezar? Si los cigarrillos se han convertido en tu peor pesadilla y la nicotina te tiene atrapado en sus redes, no te preocupes. Toma buena nota de la última iniciativa del Gobierno británico para promover la vida sin malos humos y encontrarás la motivación que te falta. Y es que este mes está dedicado por entero a "Stopober". Conoce ya las claves de este curioso y saludable movimiento que llega ahora desde el Reino Unido. 

¿Qué es "Stopober"?
A finales de 2012 vivimos el furor sin igual desatado por la campaña publicitaria "Movember". No muchos seremos capaces de recordar con qué estaba relacionada, pero sin duda tenemos grabados los logotipos utilizados. Bigotes de todos tipos, barbas y perillas se pusieron de moda en el último trimestre del año pasado a modo de gesto solidario. El objetivo era promover los análisis preventivos de cáncer de próstata. Y es que las autoridades sanitarias parecen haberse apuntado al carro de la modernidad a la hora de concienciarnos sobre los problemas de salud más frecuentes. Lejos de las serias campañas del pasado, la estrategia pasa ahora por generar anuncios virales que generen debate e interés por parte del público general. Así lo ha entendido también el Gobierno británico, que se ha propuesto dedicar este mes de octubre al tabaquismo y su prevención. A la luz de las estadísticas sobre el consumo de tabaco en el Reino Unido, unas 100.000 personas pierden la vida cada año como consecuencia de dicho hábito. Para reducir dicha cifra, nada mejor que lanzar todo un movimiento: "Stopober". Jugando con las palabras "stop" y "October", se pretende animar a que la población británica deje "de fumar en masa". Anuncios en radio, televisión y prensa pretenden dar cobertura a esta iniciativa. La estética empleada, mezcla de Halloween y surrealismo con un punto gore, no está dejando indiferente a nadie. 

Dejar de fumar con éxito
"Stopober" es un reto de un mes de duración. A finales de noviembre podremos valorar su alcance real más allá de la viralidad de la campaña en sí. Mientras tanto, no pierdas la oportunidad de unirte a este movimiento y dejar de fumar de una vez por todas. Para conseguirlo, nada mejor que llevar a cabo algunos cambios en tu rutina diaria, pedir la colaboración de tu entorno cercano y echar mano de un tratamiento farmacológico que te ayude a sobrellevar la ausencia de nicotina. Champix de Pfizer es a día de hoy una de las opciones más demandadas en el mercado. Su ventaja frente a productos como los parches o chicles de nicotina es que no utiliza esta sustancia, sino que actúa sustituyéndola en el organismo. Poco a poco, el placer de fumar no lo será tanto. En tan solo 12 semanas, el tabaco será historia para ti. Una buena alimentación y el ejercicio físico regular te ayudarán también a potenciar los efectos de este tratamiento. ¡Mens sana in corpore sano!

8 de octubre de 2013

¿Por qué sufrimos calvicie?


Son miles los hombres que se plantean esta pregunta cada día en España. Y es que la calvicie o alopecia de patrón masculino es una de las patologías más comunes, afectando a hasta un 50% de los varones en nuestro país. A pesar de que sus manifestaciones sean evidentes, las causas que la provocan no tienen por qué serlo tanto. El tratamiento para la calvicie pasa en gran medida por averiguar cuál es el origen de la misma. Solo así se logra atacar de forma efectiva la raíz del problema e intentar frenar su avance en la medida de lo posible. 

Reconociendo la alopecia y sus manifestaciones
Unas entradas marcadas, un pelo fino y con tendencia a romperse, una ligera calva, un cabello que se cae a manchas… ¿Te identificas con alguno de estos síntomas? Si es así, es muy probable que estés comenzando a experimentar las primeras señales de alerta de la calvicie. La pérdida de cabello no entiende de edades y puede afectar tanto a adolescentes como a hombres mayores. Es muy común entre los 20 y 30 años, asociándose en ese caso a factores genéticos. No en vano, se considera que la calvicie masculina tiene mucho de hereditaria. Si tu padre, tus tíos o tus abuelos tenían una cabellera abundante, es más que posible que tú repitas e mismo patrón. Si no, no te preocupes. Una vez comiences a detectar las primeras manifestaciones de una pérdida de pelo más allá de lo normal (por ello se entiende la asociada a los cambios estacionales, por ejemplo), no lo dejes pasar. Busca un tratamiento adecuado lo antes posible para evitar que la calvicie se convierta en un proceso irreversible

Causas de la calvicie
En general se considera que la calvicie en el hombre depende de factores hormonales y genéticos. La testosterona, esa hormona sexual que regula la función sexual masculina, puede verse convertida en dihidrotestosterona, desencadenando la pérdida de cabello. Se considera que cuando el cuero cabelludo contiene altas dosis de ésta, los folículos capilares tienden a contraerse y el pelo se vuelve más fino. Pero éste no es el único motivo por el que se produce la calvicie. El estrés físico agudo y la ansiedad tienen un impacto directo en la salud del cabello, así como en la de la piel. El déficit de ciertos nutrientes también puede influir en la aparición de alopecia masculina. La falta de aportes suficientes de proteínas, ácidos grasos, hierro, zinc o biotina puede contribuir a ello. Por eso, es imprescindible cuidar la alimentación y seguir una dieta equilibrada. Se ha comprobado que algunos tratamientos médicos pueden aumentar el riesgo de sufrir calvicie. Tal es el caso de ciertos fármacos antidepresivos, los bloqueantes, el talio mercurio o la colchicina metotrexato. 

Si has comenzado a notar que tu pelo ha perdido fuerza y no presenta el aspecto saludable de siempre, acude ya a tu doctor y plántale cara a la calvicie. 

3 de octubre de 2013

¿Por qué la masturbación puede causar eyaculación precoz?


La masturbación es una práctica rodeada de clichés y estigmas. En la mentalidad tradicional está asociada con una versión oscura de la sexualidad, hecha de placeres furtivos. Por eso, se ha condenado repetidamente la búsqueda solitaria del disfrute. Para sostener dichos argumentos se ha tejido toda una maraña de teorías en torno a las consecuencias negativas de la masturbación. El objetivo de las mismas es reforzar la creencia de que el sexo debe tener una función esencialmente reproductiva, por lo que ha de materializarse en el coito y no en la exploración de la sensualidad en primera persona. Muchos son, pues, los estereotipos que todavía a día de hoy siguen funcionando en torno a este tema. Tracemos de una vez por todas la frontera entre el mito y la realidad de la masturbación masculina. 

Si te masturbas…
te convertirás en un pervertido, demostrarás que estás obsesionado con el sexo y sufrirás consecuencias físicas y psicológicas visibles y notables. Esta retahíla de amenazas formaba parte -y, por desgracia, todavía sigue haciéndolo- de los esquemas mentales de muchos. La moral religiosa ha jugado un papel crucial a la hora de inculcarnos dichas ideas. ¡Cuántas veces habremos escuchado que la masturbación era la causante del acné en los adolescentes! ¡Cuántas veces nos habremos atormentado con la posibilidad de quedarnos ciegos si nos aventurábamos a tocarnos! El estado de la piel, los problemas de crecimiento y hasta los defectos en la visión han sido erróneamente ligados a la práctica onanista

La cara negativa de la masturbación
Sin embargo, no es oro todo lo que reluce y la masturbación también tiene un lado malo. A pesar de que se trate de un medio ideal para conocer el propio cuerpo y la genitalidad, la forma en que se practique puede tener un notable impacto en el comportamiento sexual posterior. Aprender a estimularse, entender los resortes del placer de cada uno y ser capaz de excitarse a solas redunda normalmente en una mayor calidad de las relaciones íntimas en pareja. Sin embargo, la masturbación mal entendida puede llegar a desencadenar disfunciones sexuales. La eyaculación precoz es la más importante de ellas. Y es que cuando los adolescentes comienzan a masturbarse tienden a verlo como algo clandestino, negativo y hasta sucio. De ahí el miedo a que los cojan con las manos en la masa. Para evitarlo, nada mejor que aumentar el ritmo de las estimulación, frotando el pene con movimientos rápidos para conseguir llegar al orgasmo y la eyaculación lo más pronto posible. El componente placentero se reduce a la llegada del clímax. El proceso se convierte en algo secundario. Dichos hábitos de masturbación van grabándose en los patrones de conducta sexual masculinos, traduciéndose en el futuro en una visión distorsionada del coito. La eyaculación precoz es la principal consecuencia de ello. La imposibilidad de controlar la propia excitación hace que se alcance el orgasmo con tan solo un contacto preliminar. Para evitarlo, nada mejor que masturbarse con todas las de la ley.  

1 de octubre de 2013

El acné, también cosa de hombres


Adolescencia y acné parecen estar inevitablemente unidos. Y es que esta patología dérmica afecta a un elevado porcentaje de jóvenes entre 12 y 18 años. La gran prevalencia del acné -que se presenta en hasta un 80% de la población en dichas edades- no disminuye ni un ápice el impacto psicosocial que tiene en quienes lo padecen. De hecho, suele convertirse en un factor clave en el desarrollo de problemas emocionales y fobias sociales. Las manifestaciones más severas de acné pueden, pues, condicionar de forma definitiva su rutina diaria. Esta infección de la piel suele ser temporal y tiende a remitir o a hacerse cíclica. Los avances en medicina y cosmética nos han permitido combatirla de forma eficaz, consiguiendo reducir el impacto de sus brotes y sus marcas. A pesar de que tendamos a asociar el acné con la pubertad y las mujeres, no hay que olvidar que también es cosa de hombres. Veamos en qué medida y cómo combatirlo. 

¿Por qué se produce el acné?
El acné no es ni más ni menos que el resultado de una infección de las glándulas sebáceas. El exceso de grasa en las mismas pueden hacer que los poros de la piel se saturen, tapándose los folículos. No es fácil determinar las causas del acné, aunque en muchos casos se asocia a factores hereditarios. También depende del estrés y de las hormonas. De hecho, es por ello por lo que esta afección es más común en la adolescencia, una de las etapas de nuestro desarrollo en que se producen más cambios hormonales. En general, el acné suele presentarse en zonas localizadas como la cara, el cuello, la espalda, el pecho o los hombros. 

Buscando tratamiento para el acné
Esporádicamente, el acné puede reproducirse en la edad adulta. Si ése es tu caso y los granos en tu piel se han convertido en una desagradable constante para ti, no desesperes. Esta infección puede combatirse, limitando los daños en tu piel. No tendrás que seguir haciendo imposibles para afeitarte sin dañar todavía más tu rostro ni tendrás que usar jerséis de cuello vuelto para disimular ese brote en la zona de tu pecho. Los dermatólogos recomiendan seguir una serie de pautas esenciales para aliviar el acné. Es importante, por ejemplo, mantener una correcta higiene de las zonas afectadas. Limpiándola por la mañana y por la noche, así como después de realizar ejercicio físico, se consigue mejorar el estado de los poros. A pesar de que la tentación sea enorme, no es conveniente tocarse las áreas infectadas. A la hora de afeitarse es mejor usar agua y jabón antes de aplicar la crema habitual, consiguiendo así ablandar la barba y mejorar el apurado. El sol es uno de los peores enemigos del acné, ya que algunos medicamentos específicos para su tratamiento pueden desencadenar reacciones cutáneas en caso de exposición prolongada. ¡Toma buena nota y líbrate de los granos!