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3 de octubre de 2013

¿Por qué la masturbación puede causar eyaculación precoz?


La masturbación es una práctica rodeada de clichés y estigmas. En la mentalidad tradicional está asociada con una versión oscura de la sexualidad, hecha de placeres furtivos. Por eso, se ha condenado repetidamente la búsqueda solitaria del disfrute. Para sostener dichos argumentos se ha tejido toda una maraña de teorías en torno a las consecuencias negativas de la masturbación. El objetivo de las mismas es reforzar la creencia de que el sexo debe tener una función esencialmente reproductiva, por lo que ha de materializarse en el coito y no en la exploración de la sensualidad en primera persona. Muchos son, pues, los estereotipos que todavía a día de hoy siguen funcionando en torno a este tema. Tracemos de una vez por todas la frontera entre el mito y la realidad de la masturbación masculina. 

Si te masturbas…
te convertirás en un pervertido, demostrarás que estás obsesionado con el sexo y sufrirás consecuencias físicas y psicológicas visibles y notables. Esta retahíla de amenazas formaba parte -y, por desgracia, todavía sigue haciéndolo- de los esquemas mentales de muchos. La moral religiosa ha jugado un papel crucial a la hora de inculcarnos dichas ideas. ¡Cuántas veces habremos escuchado que la masturbación era la causante del acné en los adolescentes! ¡Cuántas veces nos habremos atormentado con la posibilidad de quedarnos ciegos si nos aventurábamos a tocarnos! El estado de la piel, los problemas de crecimiento y hasta los defectos en la visión han sido erróneamente ligados a la práctica onanista

La cara negativa de la masturbación
Sin embargo, no es oro todo lo que reluce y la masturbación también tiene un lado malo. A pesar de que se trate de un medio ideal para conocer el propio cuerpo y la genitalidad, la forma en que se practique puede tener un notable impacto en el comportamiento sexual posterior. Aprender a estimularse, entender los resortes del placer de cada uno y ser capaz de excitarse a solas redunda normalmente en una mayor calidad de las relaciones íntimas en pareja. Sin embargo, la masturbación mal entendida puede llegar a desencadenar disfunciones sexuales. La eyaculación precoz es la más importante de ellas. Y es que cuando los adolescentes comienzan a masturbarse tienden a verlo como algo clandestino, negativo y hasta sucio. De ahí el miedo a que los cojan con las manos en la masa. Para evitarlo, nada mejor que aumentar el ritmo de las estimulación, frotando el pene con movimientos rápidos para conseguir llegar al orgasmo y la eyaculación lo más pronto posible. El componente placentero se reduce a la llegada del clímax. El proceso se convierte en algo secundario. Dichos hábitos de masturbación van grabándose en los patrones de conducta sexual masculinos, traduciéndose en el futuro en una visión distorsionada del coito. La eyaculación precoz es la principal consecuencia de ello. La imposibilidad de controlar la propia excitación hace que se alcance el orgasmo con tan solo un contacto preliminar. Para evitarlo, nada mejor que masturbarse con todas las de la ley.  

18 de septiembre de 2013

La eyaculación precoz en cifras


Cuando hablamos de problemas de salud específicos del hombre, solemos referirnos a la disfunción eréctil y a la eyaculación precoz. No en vano, se considera que en torno a uno de cada tres son susceptibles de sufrir alguna de estas afecciones a lo largo de su vida sexual, ya sea de forma ocasional o permanente. A pesar de que tendamos a asociarlas con hombres de edad madura, también pueden darse en jóvenes. Y es que la eyaculación precoz, por ejemplo, está considerada como una patología compleja y de orígenes un tanto difusos. No en vano, puede estar causada por factores de tipo fisiológico o psicológico. Infradiagnosticada e infratratada, son muchos los que todavía sienten el peso de los tabúes a la hora de buscarle un remedio. Nada mejor que tomar conciencia de la dimensión real de esta enfermedad sexual masculina para demoler los clichés que pesan sobre ella. Veamos las cifras de la eyaculación precoz.

Cuando el fin llega al principio
La eyaculación precoz se define como la imposibilidad por parte del hombre de controlar su excitación antes de llegar al clímax sexual. Así, se considera como tal cuando el reflejo eyaculatorio se produce por debajo de los dos minutos desde el inicio del coito. A pesar de que dicha referencia no deje de ser controvertida, hablaremos de un problema de eyaculación precoz siempre que el hombre no sea capaz de llevar a cabo una serie de penetraciones consecutivas sin que se produzca el orgasmo. Suele ser frecuente en chicos que se inician en el sexo y se muestran ansiosos con respecto a su rendimiento. También puede darse en contextos de conflicto de pareja, crisis personales o estrés. Ocasionalmente, la eyaculación precoz está ligada a problemas neuronales o fisiológicos

Números en torno a la eyaculación precoz
- 3 de cada 5 afectados por esta patología presentan eyaculación precoz primaria, desde su primera experiencia sexual.
- Entre un 20 y un 30% de los hombres a nivel mundial sufren problemas a la hora de controlar su eyaculación. Por eso, se considera que ésta es la enfermedad masculina más frecuente
- 60% de las parejas de hombres que padecen eyaculación precoz afirman sentirse insatisfechas en sus relaciones sexuales. 
- 60% de los hombres afectados por esta dolencia sexual se curan con ayuda de sus parejas.
- 75% de los pacientes que se deciden a buscar una solución lo han hecho pensando en su pareja. 
- 85% de los casos de curación aúnan una adecuada terapia médica y un tratamiento psicológico que ataje las raíces mentales del problema. 
- 90% de los afectados por la eyaculación precoz aguantan menos de un minuto antes de alcanzar el clímax orgásmico.

22 de mayo de 2013

¿Cómo se cura la ansiedad? Claves para luchar contra el estrés



El estrés es una de las grandes pandemias modernas. De norte a sur y de este a oeste, afecta a miles de personas en todo el mundo. Y el que nuestro ritmo de vida no ayuda demasiado a encontrar espacios de relajación que nos ayuden a dejar a un lado las tensiones del día a día. La vorágine de las grandes ciudades, las largas jornadas laborales, el caos de los transportes urbanos o los cambios experimentados en los sistemas de comunicación interpersonales en las últimas décadas son algunos de los factores que pueden provocarnos ansiedad. Sin embargo,  no por ser muy comunes, son menos importantes sus síntomas. De hecho, de no tratarse adecuadamente, este tipo de problemas psicológicos pueden convertirse en todo un hándicap a la hora de continuar con nuestra rutina diaria, provocando desde trastornos digestivos hasta problemas de disfunción sexual. El primer paso para dejar atrás el estrés  es admitir su existencia. No siempre es fácil, pues en general nos cuesta autoanalizarnos. 

Ponte a prueba
Si crees que puedes estar sufriendo un cuadro de ansiedad, plantéate las siguientes cuestiones:
- ¿Tengo reacciones exageradas?
- ¿Duermo bien y durante las horas suficientes?
- ¿Cómo son mis digestiones?
- ¿Me han diagnosticado hipertensión o tengo exceso de peso?
¿La perspectiva de volver a la rutina tras unas vacaciones o un simple fin de semana es una pesadilla?

Luchando contra la ansiedad
Estas sencillas pautas sirven para diagnosticar el problema, pero lo más importante es aprender cómo solucionarlo. Para ello, también se pueden poner en práctica una serie de rutinas sencillas como:
- Prioriza las tareas. Organizando tus actividades, serás capaz de reservarte un tiempo para ti mismo y tus aficiones. Además, te evitarás la preocupación de ir siempre contrarreloj.  
- Marca tus límites. Está muy bien tener ambición y estar siempre dispuesto a echar una mano, pero todos necesitamos un respiro. Aprende a decir basta.
- Practica ejercicio de forma regular. La actividad física es la mejor válvula de escape para la ansiedad y las preocupaciones. Además, te ayudará a sentirte mejor con tu propio cuerpo.
- Duerme bien. Intenta respetar la recomendación clásica de las 7 u 8 horas de descanso. Si haces una excepción, que sea por una buena causa (una salida con amigos o una cena con tu pareja, por ejemplo).

Si los trucos anteriores no acaban de funcionar, siempre puedes recurrir a la ayuda profesional. Las terapias suelen dar buenos resultados, al igual que los tratamientos farmacológicos. 

13 de mayo de 2013

Verdades (y algunos mitos) en torno a la eyaculación precoz



La sexualidad es una de las principales fuentes de problemas de salud en el hombre. Las complicaciones a la hora de mantener relaciones sexuales, sean éstas de la naturaleza que sean, afectan a un número creciente de pacientes en España. Sin embargo, ni siempre se ponen en conocimiento del médico o especialista correspondiente, ni se tratan de forma adecuada. En las últimas décadas hemos asistido al boom de los fármacos para la disfunción eréctil y la eyaculación precoz. Paralelamente, el sector de la naturopatía y el herbalismo ha intentado responder al éxito alcanzado por Priligy, Viagra y similares con alternativas naturales. Sin embargo, el rendimiento de éstas sigue estando muy por debajo de sus competidoras. De todas formas, el principio de "toda ayuda es buena" es especialmente válido en caso de sufrir eyaculación precoz. El estilo de vida juega en ello un papel muy importante, así como la forma en que el hombre afronta el sexo. Desmontamos los entresijos de esta disfunción sexual masculina.

Datos sobre la eyaculación precoz:
- La eyaculación precoz afecta tanto a hombres jóvenes como a mayores. En contra de lo que muchos puedan considerar, no está ligada al envejecimiento o a la falta de inexperiencia.
- Hasta un 85% de los hombres que la sufren no acuden al médico. Y es que la eyaculación precoz, como la impotencia, todavía sigue siendo un tabú para muchos. 
- No existe un tiempo estándar para alcanzar la erección. Suele considerarse que si ésta sucede en menos de 2 minutos, el hombre sufre eyaculación precoz, pero, a parte de eso, sigue sin existir un consenso en torno al tiempo medio en una relación estándar. 
- La eyaculación precoz puede deberse tanto a factores psicológicos como fisiológicos. Normalmente, la ansiedad, el estrés, la falta de experiencia o la presión por demostrar un alto rendimiento sexual suelen desencadenar problemas a la hora de controlar el clímax en el hombre. 
- Puede ser un problema temporal. Al contrario que la impotencia, que tiende a ser más o menos permanente, la eyaculación tiene más probabilidades de presentarse de forma esporádica. Ello está relacionado con su origen psicológico, precisamente. 
- Para combatirla, se suelen recomendar desde medicamentos para la eyaculación precoz como Priligy a ejercicios similares a los Kegel para aprender a controlar la musculatura de la zona genital. La terapia sexual también es útil. 

Lo más importante, sin embargo, es recurrir a un especialista que pueda no solo responder a las dudas que puedan surgir ante determinados síntomas, sino administrar un tratamiento adecuado para la eyaculación precoz. 

29 de abril de 2013

Tratamientos naturales para la impotencia masculina




La impotencia es uno de los problemas que más preocupan a los hombres. De hecho, para un porcentaje muy elevado tiene tanta relevancia como otras patologías del grado y el alcance del cáncer de próstata o de pulmón. Y es que no hay que olvidar que la salud sexual juega un papel muy importante en el equilibrio integral y el bienestar de las personas. Cuando el hombre empieza a percibir las primeras señales de que algo no marcha bien en sus relaciones íntimas, debe pensar en ponerle remedio. La medicina natural puede ser útil en un primer momento. Veamos cómo. 

Afrontando la disfunción eréctil
La impotencia masculina puede tener diversos orígenes, pero el factor psicológico suele tener bastante importancia en su desarrollo. El estrés, la falta de confianza, la fatiga o los problemas de pareja pueden bloquear la capacidad eréctil del hombre. Aunque todavía pesa un antiguo tabú sobre los pacientes que sufren esta patología que les impide hablar abiertamente de ella, es mucho más frecuente de lo que creemos. No en vano, se considera que una mayoría de los hombres sufren algún episodio más o menos esporádico a lo largo de su vida sexual activa. Urólogos, sexólogos y terapeutas coinciden en subrayar la importancia de un diagnóstico precoz de la impotencia. No solo es un problema sexual, sino que puede ocultar algún tipo de complicación cardiovascular. Cuando antes se diagnostique, más eficaz será su tratamiento. A día de hoy no existe curación posible, pero la mejora de la calidad de vida gracias a fármacos para la impotencia o terapias alternativas es notable. 

Remedios naturales para la impotencia
En los casos menos severos de disfunción eréctil puede echarse manos de algunos trucos naturales y muy asequibles. La alimentación y los hábitos de vida saludables son esenciales a la hora de combatir los factores psicológicos y vasculares que afectan a la calidad de la erección. El ginseng puede ser un complemento nutricional muy positivo, pues su efecto vasodilatador mejora la circulación sanguínea en el pene, al igual que el jugo de jengibre. ¿Quién no tiene ajo y cebolla a mano? Pues ambas hortalizas poseen efectos afrodisíacos, aumentando la libido y la energía sexual. Masticarlos crudos o incorporarlos a una ensalada fresca ayudará. No hay mal aliento que valga en este caso. Otros alimentos que tienen efectos positivos sobre la potencia sexual son la zanahoria, los espárragos, los dátiles o las uvas pasas. Todos ellos actúan mejorando la circulación y, por ende, el funcionamiento de los vasos sanguíneos genitales. Si estos remedios naturales se revelan poco efectivos, siempre cabe recurrir a los tratamientos con medicamentos para la impotencia o a la terapia conductal. ¡Que la impotencia no coarte tu sexualidad!