24 de julio de 2013

Quema grasas de forma sencilla


Una de las principales obsesiones que nos llevan a apuntarnos al gimnasio o a ponernos en serio con rutinas de ejercicio en casa es ese exceso de grasa que amenaza con transformarnos en Homer Simpson. Sin embargo, una vez hemos dado el paso crucial de sincerarnos con nosotros mismos y reconocer que estamos pasados de peso, queda la fase más dura: ponerle remedio. Si optamos por el camino más corto, el de buscarse un monitor personal, solo tendremos que seguir sus pautas y confiar en su criterio. Eso sí, el nivel de esfuerzo no varía mucho de si decidimos hacerlo por nuestra cuenta. Te damos las claves para quemar grasas de forma sencilla y con buenos resultados. 

De la grasa al músculo
El objetivo de todo plan de ejercicio es ni más ni menos que tonificar el cuerpo y definir lo máximo posible la musculatura. Para ello, es esencial encontrar el programa más adecuado que nos permita transformar la grasa que nos sobra en pura fibra muscular. Lo más recomendable es practicar rutinas integrales que permitan alcanzar resultados globales. Si no, corremos el riesgo de estar trabajándonos un cuerpo descompasado y, por lo tanto, antiestético. El tren superior y el tren inferior requieren la misma atención. Desde las repeticiones con mancuernas al remo con barra, pasando por las sentadillas o los abdominales, dedicándoles tiempo cada día podrás ver resultados a medio plazo. 

Alimentación quemagrasa
Por todos es bien sabido que la alimentación juega un papel fundamental a la hora de mejorar el rendimiento obtenido con el trabajo físico. Por eso, es muy importante que adaptes tu dieta en función de tus rutinas de ejercicio. Si el objetivo es quemar grasas, debes empezar por limitar el consumo de las mismas. Además, has de tener en cuenta algunos factores como: 
- La necesidad de consumir mucha agua. A pesar de que suene a mito trasnochado, tiene efecto saciante. Y es que, en ocasiones, tendemos a confundir el hambre con la sed. 
- Opta por productos integrales. En la medida de lo posible, elige la versión integral de alimentos como la harina, los cereales o el arroz. 
- Intenta limitar la ingesta de sal. Este condimento no hará más que aumentar la retención de líquidos en tu organismo y eso, en este proceso, puede significar un gran escollo.
- Pásate al Omega-3. Incluye en tus comidas algún tipo de aporte de este ácido graso esencial, ya sea en forma de nueces, semillas vegetales o pescado azul. 

Come equilibrado, mantén un ritmo de vida activo e implícate al máximo en tus rutinas de ejercicio. ¡El éxito está garantizado!

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