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12 de noviembre de 2013

Un "six pack" de calendario con ayuda del "fitball"

Los gimnasios están de moda. Ya sean los de barrio -más tradicionales y centrados en los aparatos de ejercicio básicos- o los de las grandes cadenas -con lo último en tecnología y un gran despliegue de recursos para potenciar la progresión-, han conseguido hacerse con un espacio cada vez mayor en nuestro día a día. El frenético ritmo de vida que llevamos, con rutinas que giran en torno al trabajo y el ocio pasivo, nos empujan a buscar alguna vía de escape para conseguir mantenernos en forma. Después de habernos pasado horas y horas sentados en nuestro escritorio o de pie atendiendo a los clientes, nuestro cuerpo reclama a gritos un poco de atención. Caminar, salir a correr o practicar algún deporte en calidad de amateur son una solución excelente. Pero si quieres ir un paso más allá y aprovechar el tiempo invertido en cuidar tu salud física para mejorar también tu apariencia, el fitball puede ser tu nuevo aliado. Veamos en qué consiste.

Fitball: cuando el gimnasio nos cansa
Con constancia y un buen asesoramiento, los progresos en el gimnasio pueden comenzar a notarse en cuestión de semanas. Una buena alimentación adaptada a nuestro ritmo de trabajo y la ayuda de los suplementos adecuados harán que nuestro cuerpo comience a verse mejor a medio plazo. Sin embargo, una de las mayores preocupaciones cuando llevamos ya tiempo ejercitándonos en el gym es que nuestra progresión se estanque. Es muy frecuente que después de que los resultados empiecen a llegar, notemos que nuestros músculos dejan de evolucionar a la velocidad deseada. El fantasma de la pérdida de rendimiento suele preocuparnos. La rutina y la monotonía en la forma de ejercitarnos están normalmente en la raíz de este problema, por lo que es muy importante ir explorando diversas alternativas que mantengan nuestro interés y nos den una dosis extra de motivación. El fitball es un innovador método, muy útil a la hora de variar nuestras series de ejercicios e ir un paso más allá en nuestra actividad en el gimnasio. 

Las claves del fitball
A pesar de que su nombre pueda desorientarnos, el fitball no es ni más ni menos que el entrenamiento usando una pelota. Pero no una cualquiera. Esta disciplina emplea pelotas de fitness, caracterizadas por una mayor inestabilidad debido a su gran tamaño. Para compensarla y controlar los movimientos, nos vemos obligados a activar toda una serie extra de músculos. Por eso, el fitball nos permite trabajar no solo la musculatura más superficial, sino también la profunda. Al aumentar también la intensidad de los ejercicios, estaremos mejorando nuestra fuerza. Nos vemos forzados a cuidar nuestra postura, pues solo así conseguiremos controlar la pelota sobre la que trabajamos y aumentar la calidad de nuestras rutinas de fitness. Si tu objetivo es conseguir unos abdominales que hagan historia, sigue los siguientes pasos
- Planchas: apoya los codos en el balón  y, con los pies en el suelo, mantén el cuerpo en el aire. Evita que tu cadera oscile por encima o por debajo de la línea que marca tu espalda. Haz 3 series de 30 segundos como máximo y recuperaciones cortas.
- Rodillas al pecho: en posición horizontal, con los pies en el balón, dobla las rodillas y empújalas hacia el pecho manteniendo la espalda recta. Expira mientras lo haces. Haz 3 series de un máximo de 15 repeticiones y con recuperaciones cortas. 
- Moutain climbers: sujeta el balón con las manos y mantén los pies en el suelo. Lleva las rodillas en movimientos alternos hacia el pecho sin arquear la espalda. Haz 3 series de unos 30 segundos, intercalando recuperaciones cortas. 

Trabaja siempre con un monitor que pueda ir guiándote y te sorprenderás con los beneficios del fitball

12 de junio de 2013

Lo último para ejercitarte: llegan las “kettlebells”


Para mantenernos en forma, tonificar nuestro cuerpo y definir la musculatura, tenemos normalmente dos opciones: hacernos socios de un gimnasio o trabajar en casa. Contar con un monitor que nos ayude a trazar una rutina de ejercicios es siempre interesante pero, para aquéllos que saben bien lo que se hacen, existe un gran número de máquinas para aficionados al fitness a domicilio. Las "kettlebells" son la última revolución en este terreno. Aprendamos un poco más sobre qué son y cómo podemos sacarles el máximo rendimiento posible. 

"Kettlebells" o la revolución de las pesas
En apariencia, las "kettlebells" no distan mucho de las mancuernas de toda la vida. Aparentemente. Todavía hay mucha personas que sigue pensando que este producto no es más que una variante de las mismas con un toque más sofisticado y moderno. Nada más lejos de la realidad. Las "kettlebells" son pesas rusas tradicionales. A diferencia de las mancuernas a las que estamos acostumbrados normalmente, tienen forma esférica, con una base plana. Incorporan una asa en su parte superior para poder manejarlas. Se presentan en distintos pesos, desde los 8 a los 48 quilos. En general, se recomienda que un hombre que no haya estado realizando entrenamientos previamente comience con una de 16 quilos para ir acostumbrándose a su utilización. El secreto de su éxito reside en que permiten ejercitarnos de forma global. Gracias a las "kettlebells" se trabaja tanto el sistema cardiovascular como la fuerza.

Ejercicios con "kettlebells"
Cuando se usan las kettlebells para trabajar, ya sea en casa o en gimnasio, se está combinando la actividad sobre la parte superior e inferior del cuerpo. Un gran número de músculos están implicados en el proceso. Se realizan movimientos de carácter explosivo, por lo que con una sesión de tan solo 15 minutos diarios pueden conseguirse resultados más que buenos. Estaremos implicando los músculos de la zona abdominal y los estabilizadores o core muscles. El refuerzo de esta última zona es esencial para combatir dolores de espalda crónicos derivados de la debilidad de la musculatura en la zona lumbar baja. Para sacarle el máximo rendimiento a las "kettlebells", se recomienda practicar rutinas como las sentadillas, el peso muerto (con una sola pierna o con ambas) o el swing. ¿Lo mejor de las "kettlebells"? Su precio asequible. 

3 de abril de 2013

¿Aparatos para reducir abdomen? Desmontamos los mitos del six pack




El abdomen es una de las zonas clave a la hora de definir nuestra musculatura en el gimnasio. El objetivo es combatir los efectos de todas esas cervezas y raciones de comida basura que nos metemos entre pecho y espalda a lo largo de la semana. A veces nos obsesionamos tanto con el six pack que nos embarcamos en dietas imposibles o rutinas de ejercicio ineficaces que solo nos hacen perder el tiempo. Le damos la vuelta a todas esas falsas teorías para aclararte las ideas. 

Mito 1
- Deberás machacarte haciendo abdominales hasta conseguir tonificar tu barriga. Falso: ningún músculo responde mejor al ejercicio cuando éste se practica compulsivamente. Es imprescindible una buena planificación, alternando las series o trabajando también la resistencia. 

Mito 2
- Hay que ejercitarse cada día. Error: siguiendo con las recomendaciones anteriores, evita sobrecargar la musculatura de esta zona. Concédele un merecido descanso y verás cómo aumenta tu rendimiento. 

Mito 3
- Los abdominales sirven para quemar la grasa del estómago. No es del todo cierto: para poder apreciar tus progresos en el gym es necesario reducir la acumulación de lípidos en esta parte del cuerpo. Para conseguirlo, nada mejor que seguir una dieta equilibrada (rica en frutas, verduras, pollo, pescado, mucha agua y proteínas). Estarás controlando tu peso al tiempo que potencias los resultados del ejercicio. Si no, corres el riesgo de que tus abdominales se desarrollen ocultos bajo la grasa. 

Mito 4
- Si se corta el ritmo de trabajo, los abdominales se transformarán en grasa y . Falso: una vez definidos, los abdominales pueden mantenerse con una alimentación adecuada y un ritmo de vida activo. 

Y recuerda que no existen recetas milagrosas. El abdomen plano requiere constancia y trabajo