1 de mayo de 2013

¿El mejor gimnasio en casa? Sexo, sexo y más sexo



A estas alturas del año, con el verano a la vuelta de la esquina, solemos empezar a plantearnos qué hacer para conseguir un cuerpo bien definido de cara a la temporada playera que se avecina. El gimnasio es la opción clásica. Con la ayuda de un monitor o entrenador personal podemos trabajar en base a tablas de ejercicios específicos para el rendimiento que buscamos. El trabajo con las máquinas suele ser muy gratificante y, si se acompaña con una dieta adecuada, puede dar resultados en tan solo unos meses. Sin embargo, hay otro tipo de actividades complementarias que contribuyen a quemar calorías y definir la musculatura. El sexo es una de ellas. No hay que menospreciar su potencial como actividad física.

Sexo y deporte 
El deporte es salud y el sexo es una de las facetas clave en nuestro bienestar físico y emocional. Así pues, podemos concluir que ambas dimensiones están íntimamente relacionadas. No en vano, tanto una como otra desencadena ciertos procesos en nuestro organismo con consecuencias similares. El deporte, como el sexo, contribuye a aumentar la temperatura corporal y a acelerar la frecuencia cardíaca, con un mayor ritmo respiratorio. Por otra parte, sirve para potenciar la flexibilidad de los músculos, reduciendo su viscosidad. Un proceso paralelo provoca una mejora en la funcionalidad de las articulaciones. En general, tanto en el sexo como en el deporte, se liberan endorfinas. Éstas son las responsables de la sensación de placer y bienestar que experimentamos, mejorando el ánimo de quien practica ambas actividades.

Entrenar para ser un mejor amante
En contra de lo que las leyendas urbanas puedan contarnos, el sexo no perjudica el desempeño de un deporte de alto nivel. De hecho, no hay mejor complemento. Contribuye a calmar el estrés y la ansiedad previos, con un consumo aproximado de unas 300 calorías que en ningún caso desestabilizarán el metabolismo del deportista. Y si el sexo es bueno para la práctica del deporte, éste puede ser muy útil a la hora de mejorar el rendimiento sexual. Determinados entrenamientos contribuyen a ello. Los más recomendables son: cargas con balón medicinal para trabajar con pesos, las flexiones de brazos, las sentadillas amplias (muy útiles a la hora de dar más profundidad a las relaciones sexuales) o las flexiones de rodillas usando un fitball (para reforzar la pelvis). Todo un plan de ejercicio de lo más sugestivo.  



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